lunes, 18 de septiembre de 2017

Runrunes de otoño 2017


Venga, un post rápido. Lo diré bajito: QUIERO TODO ESTO.

Quiero un jersey lila como este de Ganni. En Mango tienen esta versión barata, pero es de poliester (NEIN).


A final de verano me compré estos aros de Mamaplata Formentera. Siempre llevo los mismos pendientes, unos brillantes muy pequeños, jamás cambio. Pero me dio por ahí y cuando me los pongo me siento guapa. Aún queda algo de verano y cuando vuelva el sol volveré a ponérmelos. Yo los veo más para el verano. Son unos aros dorados y ligeramente amartillados.
Hace justo un año me puse unos pendientes de clip de los años 80 para una fiesta de disfraces. Me encantó llevarlos. Creo que voy a empezar a ponérmelos sin estar disfrazada. Por google he encontrado estos. Eran de ese estilo, pero sin la tira negra. 


 Necesito un cardigan rojo de cashmere. En su momento no me compré este de Magnolia Antic y me arrepiento mucho. Ahora no encuentro ninguno (venga, ayudadme).


Creo que este vestido de HM mola:




Y ya está. Adiós. 

Besos a todas las que aún estáis por ahí.

Lula P. 

jueves, 2 de febrero de 2017

Mi súper coño




Lo sé. Esa es una palabra fuerte, contundente, incómoda. Sobre todo leída, no tanto dicha, porque así, a viva voz, suena a inocente latiguillo. Pero verla ahí escrita, COÑO, tiene algo de perturbador. Será por esas cuatro letras potentes, por esa vocal abierta repetida por dos, por esa eñe que te chirría.

O será porque hemos abrazado definitivamente la mojigatería. 

No lo sé, me da igual. A mí hoy no me sale llamarlo toto, porque yo he venido aquí a hablar de mi coño.

Resulta que tengo un súper coño y yo no me había enterado. Es más, creía que estaba el pobre un poco de capa caía.

Os lo resumo:

Después de tener dos hijos, empecé a notar que aquello se había dado de sí más que una rebeca de Zara. No le daba mucha importancia, pero con los años la cosa ha ido a más y es un auténtico incordio. Ahí entra agua, por ejemplo, y sale al cabo del rato como si fuera un aspersor.

Otro ejemplo, después de tener relaciones sexuales, si me pongo a dar andar por mi casa, al cabo de un rato, la gravedad llama y el semen cae libre hasta las rodillas. 

Empiezo a sentirme un poco experta en eso de que me chorree líquido por las piernas.

Y diréis, no es para tanto. Pues sí, es un puto coñazo. No puedo estar cambiándome de bragas y de pantalones cada dos por tres porque no me cierran las bajocompuertas. Creedme, no exagero si os digo que, cada vez que mi coño me hace eso, me cabreo muchísimo. Pero mucho. De hecho, varias veces me he cagado en todo y he acabado echándole la culpa a mi marido.

Vale, lo sé, él no tiene la culpa, pero da igual, ese no es el tema (pobrecito mío).

Estaba realmente preocupada con mi coño, porque a mí me encanta mi coño de toda la vida y lo cuido bastante (sin llegar a los loki-niveles de Gwyneth Paltrow, a esa majara no hay que hacerle nunca caso, por favor os lo pido).

Estaba convencida de que era culpa de mi suelo pélvico, que se había distendido por los partos o por la edad, joder, que me estoy haciendo vieja y lo llevo fatal.



Estaba convencida de verdad, os lo juro. Hasta que la semana pasada fui a ginecólogo, en un día que empezó normal y acabó siendo maravilloso o maravillosísimo. Ahora veréis por qué.

Le comenté mi dramita, me hizo una eco vaginal y me dijo que no, que mi problema era otro y no tenía solución: por los partos, la entrada a mi vagina se ha verticalizado, pero el resto está en su sitio. Esa parte vertical hace que entre y salga agua, pero no llega más allá. Os comento este detalle clínico súper importante por si alguna de vosotras tiene el mismo problema, tomad nota. No tiene solución, pero tampoco es para tanto. Sólo resulta un engorro, pero eso se arregla poniéndote un tampax antes de tomar un baño o ir a la piscina o a la playa. 

Yo al principio me quedé un poco mec. Le mire con cara de no fiarme nada, de pensar "este es el típico mediquillo que le quita hierro a todo, aunque está viendo que tengo el coño más caído que el escroto de un mandril". Ññññññññ



Como el pobre ginecólogo vio que yo estaba sin vivir en mí, me metió los dedos y me pidió que se los apretara con mi vagina.

 Y lo hice genial:

-Joder, tienes una fuerza de cojones.

Flipé tanto, que se los volví a apretar sin que él lo pidiera. Fue un momento realmente loco, yo ahí, que no podía parar de apretar con mi vagina los dedos de mi ginecólogo.

Os voy a decir una cosa: me sentí una diosa nivel Isabel Preysler. Con lo deprimida que me tenía mi coño y resulta que es un súper coño. Yo creía que tenía un problemón y resulta que sólo tengo un problemilla.

Y no pasa nada. Un súper coño puede hacer de aspersor, pero seguirá siendo un súper coño.

Chicas, no olvidéis ir al ginecólogo una vez al año.
Vuestros coños lo agradecerán.

Un beso a todas.

Pd: Las fotos son los runrunes. El agua de rosas de Santa Maria Novella la uso desde verano y me encanta, cuando se termine lloraré. El vestido es de Realisation Par y me gusta un montón. Y las Michaell de Repetto, que siempre molan.

lunes, 23 de enero de 2017

Runrunes



Venga, voy directa a los runrunes, para qué dar más rodeos.

1-Siempre llevo los mismos pendientes. Nunca bisutería. Y para variar, sigo aburriéndome a mí misma. Voy a probar con este tan bonito de Hevn, a ver si consigo saber cómo ponérmelo.


2-Los Reyes me han traído la Lotion P50. Acabo de empezar a usarla. Llevo muy pocos días para emitir un veredicto fiable, pero la que me lo recomendó fue Miss B., queridas, y todas sabemos que Miss B. siempre acierta. 



3-Creo que me vuelve a apetecer llevar campana.



4-Estas mascarillas de biocelulosa las compro en París (aunque creo que son alemanas) y van muy de puta madre. En España no encuentro de este tipo (de biocelulosa, no de papel). Hay varias, de cara  completa, de contorno de ojos, escote, cuello, boca... Son la polla, en serio.

5-Está agotadísimo desde hace un montón, pero lo he conseguido en rebajas al 60%, porque doy mucho asco. El famoso jersey rosa de Ganni.


6-Este vestido de Datura, de seda roja, me lo compré el verano pasado en una venta especial que hizo en Palma. Y no sabéis lo bonito que es. Me lo pongo con All Stars o con Birkenstock. Es que es una barbaridad de bonito.



7-Dermaroller. Tengo el runrún fuerte de este aparato, pero necesito saber más, si alguna lo utilizáis, cómo os va...  Es como un rodillo de agujas muy finas que te pasas por la cara y hace que todo tenga mucho más efecto en la piel.

De momento le metí el runrún a una amiga que está muy loca y ha empezado a usarlo y dice que todo en orden por ahora. Yo no me acabo de atrever. Contadme vosotras.


8-Me he comprado estos botines dorados de Maje.  En rebajas, claro. Imitación de los de YSL. Os juro que puestos son más chulos que en la foto. Además, estoy convencida de que cuando envejezcan molarán mucho más.

Y lo peor es que me gustan. Creo que la crisis de la edad me está pegando fuerte. Lo próximo qué será, ¿llevar flecos? Nah.







Y ya está.

A las que sigáis por ahí, a pesar de todo el abandono: MOLÁIS MUCHO.

Besos a todas.

Lula P.



miércoles, 3 de febrero de 2016

Caliente, caliente


¿Cómo lo diría yo?






Lip Gallagher me vuelve loki loker.





Es un feo-guapo, más feo que guapo, más sexy que atractivo, más cerdo que arrebatador.




De los Gallagher de Shameless de USA.




Sí, sí, ya sé que todos dicen que la Shameless de UK es mejor, pero a mí me da igual. A mí me gusta la americana. Yo amo a este Lip con toda la gran capacidad de la que es capaz de mi enorme corazón.





Me encanta la pareja que hace con Mandy Milkovich. Quiero que vuelva Mandy!!!!



Tiene una cara rara, con ojos extrañísimos y encima es un enano. Pero hiperventilo, porque me da igual, siempre quiero más.


Hace poco que ha empezado la nueva temporada de Shameless. Y con esta van seis, entregados a las miserias de esta familia y sus desastres. 

Si aún no conoces a los Gallagher, ni me mires!!!


Y os dejo un par de runrunes, que os conozco! Dame runrunes y déjate de series. Vaya toalla!!!!


Runrún número uno: quiero ese bolso de Mullberry, en ese color, ese tamaño. Lo necesito, claramente.

Runrún número dos: Las ampollas Matricium de Bioderma. Me gustan mucho y si vais a Francia, allí cuestan 39 euros (creo que en España están por los 70). Es una caja de 30 ampollas, para una al día. Yo uso la mitad de una por la noche y la otra mitad por la mañana. Las cápsulas se pueden cerrar, así que esa pirula se puede hacer tranquilamente. Pero una vez abiertas se que tienen que acabar en las próximas 12 horas. 

Ya os digo que me gustan, no sé si decir que son la polla, pero me gustan. Me noto la piel más lisa, más uniforme. Secan un poco, así que no sé qué tal os irán a las que tengáis el cutis seco. A mí me van, digamos, bastante de puta madre



Besos a todas.

Lula P.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Pequeños regalos con importancia (y otros runrunes #mecreorica)


Como no hay Navidad sin runrunes, aquí van los míos:

-Agenda 2016 o cualquier cosa de Astier de Villatte. Todo lo de esta maison es una maravilla: las velas, las vajillas, la papelería... Si necesitáis agenda para este año nuevo, porque aún no habéis renunciado a escribir vuestra vida en papel, esta de aquí abajo es una preciosidad. Las hacen los monjes con la técnica antigua de impresión con planchas de cobre y, si pasas la mano por sus hojas, notas las letras en las yemas de tus dedos. 

No es una agenda cualquiera. Eso lo sabes cada vez que la abres y lees en su primera página: "Ma vie". 

En esas hojas haces más que anotar tareas, deberes, horarios y renunciones. Ahí te cuentas tu vida.




-Amo todo lo de Smythson. También  tienen agendas y cuadernos con letras estampadas en sus tapas. Estamos olvidando escribir a mano y eso no puede ser. Si en lugar de esta anodina tipografía, me estuviérais leyendo en mi letra, sabríais que soy caótica, temperamental y vehemente. También querríais matarme un poco, porque es bastante ilegible. 


En Smythson tienen bolsos que son una maravilla, pero os digo una cosa: hacen rebajazas. Esperad después del 25 y veréis.





-Los zapatos bicolores de Chanel me tienen con la moral hundida. Este es un runrún #mecreoMUYrica. Cuestan casi 700 euros y llevan semanas agotados (pero volverán, aseguran que volverán). 


No sé vosotras, pero yo, a veces veo chaneles.


Veo chaneles todo el rato. Es insoportable, se me rompe el corazón.



-Llevo años obsesionada con ese abrigo de Burberry que hace tiempo se compró Keira Knightley. Yo empecé a buscarlo hace dos años y el pasado intensifiqué mucho mi búsqueda. Tanto, que hasta fui a un pueblo del centro de Mallorca donde hay mil fábricas y tiendas de piel, para ver si había suerte. Pero nada. No encontré ni un puto abrigo de ese estilo. 

Este año lo he visto por todas las tiendas de Inditex, pero no. No pienso pagar 800 euros por un abrigo de Zara, ni de Massimo. La santa virgen de los runrunes me ha dado paciencia para esperar hasta enero, a ver si ocurre un milagro.


-Y si no ocurre, siempre me podré comprar uno granate como ese tan bonito de American Vintage.


-Jessica Jones es la puta hostia. No es una superheroína, es una SUPERHEROA!!! Jessica es una tia que está muy jodida, una borracha que reparte hostias como panes y salta tanto que vuela.



Jessica mola tanto que no lleva capa y mallas (como el traje de los cómics, cuando le da por ser Jewel, el mismo que enseña su amiga Trish en un guiño de la serie de Netflix). Ella viste siempre, SIEMPRE, una chupa de cuero de Acne y unos vaqueros de Citizen of Humanity.

Jessica mea años 90. Miradla, parece que en cualquier momento se vaya a poner a jugar al futbolín mientras suena Nirvana y Edie Veder.


-Hay que aprender a dar hostias. Lo digo de verdad, hay que aprender autodefensa. Trish, la amiga de Jessica Jones, entrena Krav Magá, el sistema de defensa oficial del ejército israelí. 

Quiero entrenar Krav Magá YA.



-Mike Colter es DIOS. Lemond Bishop enseñando carnaza y follando como si el mundo se fuera a acabar mañana. Amemos a Luke Cage hasta que nos reviente el corazón.

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS, Jessica Jones.



martes, 10 de noviembre de 2015

Tan virulento


A mí me sabe fatal, de verdad. Además, mi amigo Marcos me dice cada vez que puede que no tengo corazón, que ya me vale con dejar esto abandonado. Y yo le entiendo, os entiendo, pero no puedo con mi vida.

No soy precisamente el colmo de la inspiración y en el trabajo con cada línea que escribo pierdo 10 años de vida. Yo actualizaría más esto, porque os quiero leer en los comentarios, pero no tengo ni idea de qué poner. Todo lo que tengo en la nevera lo voy usando en otros sitios. Os lo acabo de decir, no soy el colmo de la inspiración.

Pero nenas, quiero un vestido rojo. Os lo he dicho muchas veces, pero no hay manera. Quiero un vestido rojo y ser una diosa de la estratosfera como Lea.

Lea, te amo aunque tengas esa cara de mala hostia perpetua.



La gente con cara de mala leche me desconcierta mucho. Unos días adoro a esas personas y otros las detesto. No es guay tener cara de culo every fucking day.

Durante estos últimos años he decidido ser muy estricta en mi política de rodearme sólo de gente que tienda a la felicidad. Encontrar personas positivas es tan complicado, que me da miedo. A medida que crecemos, nos vamos amargando hasta la angustia y eso es tóxico y virulento. Hay que tener cuidado, porque se pega mucho.

Pero luego tengo días en los que me encantan los viejos cascarrabias como Javier Marías. Todo está sucio, todo gris, todo mal, todo, todo mal.

Esos días también me gustan Lea y las demás francesísimas con cara limón.



Pero no, mi política es estricta. Quiero relajación y felicidad, estoy harta de pesimistas y de quejas. Estoy harta de mí quejándome. Joder, ya me estoy quejando de que me quejo, es que no puede ser. Vale ya.

Quiero molamiento y buenrollismo, punto.

Aunque no os lo creáis, hay gente que sonríe todos los días.

Un beso a todas.

Gracias por ser pesadas.

Lula P.

miércoles, 22 de julio de 2015

Runrunes

Todo lo que hace Jesse Kamm. Podría vestir todos los días con la ropa de esta diseñadora de California y no cansarme nunca de mí.











En HM tenían unos pantalones crudos parecidos, pero NO.







Veis la gabardina de Jesse? Pues en American Vintage tienen esta de aquí abajo también en beis. 

Me la pongo y me noto parisina. Meo torrifeles a caños. El truco: una talla más de tu habitual.


No tengo claro en qué momento dejamos de ponernos la Converse. Tampoco sé muy bien si las dejamos del todo alguna vez. Mejor, se ve que vuelven.




  Y las zapatillas de loneta blanca (y sucias). 



Otros Levis? En serio? Otros? Yes. Yes, yes. Una talla menos que los que tenía. En azul americano. Culazo.



Esos zapatos de Marant con el tacón ligeramente más bajo. Pensé que era imitación serpiente. Y no. Les falta sacar la bífida y morder. 80,s Style.




Los Alma de Acne. Todas sabemos que en beis son muy difíciles de encontrar. Así que cuando te chocas con ellos... Qué puedes hacer?




Tengo el alma por los suelos, en los pies. Qué bonito todo.

Estos botines locos de Toga Pulla:


Las japonesas se vuelven locas con Toga Pulla. Ellas prefieren esos de ahí abajo, que me encantan también, pero es que yo no soy japonesa, soy española. Si me esfuerzo un poco, sé tocar las castañuelas, de ahí los de arriba.




Las Zizi de Repetto, los únicos zapatos que usaba Serge Gainsbourg. Yo los llevo desde 2006. El primer par lo usé hasta tener que tirarlo. El segundo ya tiene tres años. Nunca jamás me canso de ellos. Ni mis pies ni yo. Tú no los tienes, pero deberías. 


Con ellos todo queda mejor siempre.


Un peto Bic Mac de JC Penney. Amigas mías, el santo grial de los petos. Ya no se fabrican, son dificilísimos de encontrar. Por eso necesitamos uno tanto, hasta las lágrimas.




Sé que muchos de los runrunes de hoy son caros. Os aguantáis. Buscad rebajas o rebajísimas.

The ganga is out there.

Un beso a todas y feliz verano.

Lula P.