miércoles, 1 de julio de 2015

Si

Si fuera jovencísima, me haría un tatuaje.




Si tuviera 46 años, querría posar así, bella y con la piel sincera. Madura y espléndida. 



Y si sólo tenéis 20 euros para estas rebajas, podéis gastarlos en esa bonita falda de Zara. Os la pondréis tanto que no conseguiréis hartaros de ella. 



Un beso a todas.

Lula P.

miércoles, 17 de junio de 2015

Mis machotes favoritos

Me gustan los machotes. Los guapos no están mal, pero un machote es otra cosa.

Un machote te mira a los ojos cuando te habla y no hace deporte por vanidad, sino porque necesita liberar toda la testosterona que colapsa ese organismo supremo.

Un machote es un empotrador, claramente. Un empotrador es esto y esas claves se aplican a rajatabla con los machostes.

La ropa no hace al machote. Con ellos me da igual la camiseta, los zapatos o el pantalón.

Con los machotes bien vestidos me entra el tembleque malo,  pero con los quinquis lubrico igual. 

Mi machote número 1:Tom Hardy.

Lo mío con Tom es amor del fuerte desde que lo vi en 'Origen'. Creo que he visto todas sus  películas, porque con él tengo una terrible obsesión.





Nunca me canso de Tom.


Tom es el mejor actor de su generación. Mejor que Gosling y Fassbender. Tom es la puta hostia, en serio. No lo digo yo, aquí lo explican perfecta, clara y objetivamente.




Lo véis, puede hacer de cualquier cosa. Lo de 'Bronson' es una bestialidad en una peli bastante mierdera. 



A mí Tom me pone mala hasta cuando va de troyano.




Una característica común en los machotes es que no tienen dientes perfectos, a la mayoría les amarillean. Tom en esto va aún un poco más allá. La paleta de arriba la tiene ligeramente montada y los de abajo, queridas mías, los de abajo son un cuadro de Picasso.

Podría entrar en una descripción un poco más detallada, pero no voy a meterme en esos pantanos. Buscad fotos, es fácil.



Le amo.


Le amo hasta cuando se pone loco y es capaz de entrar en bucle hablando de lo mucho que le gustan los pantalones de chándal de algodón. Creo que fue en la Esquire USA,  Tom convirtió una entrevista normal en un monólogo desquiciado y genial sobre la prenda que hizo famosa Rocky Balboa. Tom es así de guay.



Mad Max es la hostia. La HOSTIA. Tom es un machote protector pero a la vez te entran ganas de abrazarle fuerte y decirle que todo va a salir bien.



Tom es un ejemplar único de machote. Es la paradoja del machote. 

Ahí lo tenéis en 'Warrior', peliculón en el que hace del hijo boxeador de Nick Nolte (gran machote en su época).



Peliculón.



Otro peliculón: 'Locke'. Una de mis películas favoritas de estos últimos años. Y eso que no sale del coche. Pero nenas, hace de mortal, de buena persona, responsable e imperfecta. Yo lo veo ahí, con todo ese agobio y me dan ganas de decirle, trae, que ya conduzco yo y luego me lo agradeces en el asiento trasero.



Yo odio a los llorones, pero hay pocas cosas más sexys y explotacorazones que ver a un machote llorar.

Aquí lo tenéis, un gran machote llorando:

Os presento a los trapecios de Tom, el cáliz de la felicidad:


Machote número 2: Matthias Schoenaerts



Me enamoré de Matías en 'De óxido y hueso' y desde entonces lo busco por todas partes.


Un machote quinqui, de la rama de los machotes primates. Básico y bueno, sin pliegues. Ay, cuánto amor me provoca.



Ahí lo tenéis con Marion, que es una intensa con mucha suerte.




Ahora está en la adaptación al cine de 'Suite Francesa'. Me da mucho miedo ver esa película, porque el libro de Irene Nemirovsky es una maravilla que recomiendo cada vez que puedo (once again) y me da que me voy a decepcionar.

Pero la veré, sólo por él, la veré.

Y machote número 3: Edgar Ramírez.

Este machote venezolano me sube la presión arterial.



Cuidado, no vayáis a ver la que hizo con Juliette Binoche,  'A corazón abierto', que es una mierda de peli.

Buscadlo en otras y disfrutad.



Y podemos seguir con la lista, aunque no es fácil encontrar un buen ejemplar de machote. 

Fassbender es uno de ellos, claro, de la rama de los machotes sofisticados, con el nivel de brutalidad más rebajado.

Y sí, la respuesta es Tom. Si tengo que elegir entre todos ellos, elijo a Tom. Si tengo que escoger entre Tom y Fassbender, elijo a Tom. Mi amigo Marcos me lo preguntó el otro día y creo que aún está en shock. Me exigió que desarrollara la respuesta.

Es fácil, a Tom lo amé primero.

Un beso a todas.

Lula P.

viernes, 12 de junio de 2015

Algo bonito



Durante todos los años que llevo haciendo este blog loco y perezoso siempre me he descubierto a mí misma escribiendo, actualizándolo, sólo para poder leer lo que vosotras pensáis. Puede sonar raro, pero es la verdad. Me gusta leer más que escribir.

Leer vuestros comentarios es lo que me motiva a salir de mi pereza y actualizar este blog. Unas veces me vengo arriba y lo hago más a menudo, otras está meses parado, pero al final siempre vuelvo porque me gusta leeros.

Suena muy cursi y juro que yo no suelo tender al cholulismo, pero esto sin vuestros comentarios no vale ni la mitad.

Ahora me ha pasado algo bonito y estoy muy contenta. Espero que vosotras también os pongáis contentas por mí. En la preciosa web de la Harper's Bazzar han arrancado una sección de opinión en la que participan varias firmas. Y ahí me tenéis a mí! Es una alegría muy grande, espero que os guste mucho.


Y aquí viene cuando os pido que volváis a comentar, que comentéis allí como si lo hiciérais aquí, porque si no, no será lo mismo. Y me pondré muy triste.

Y además ya sabéis que si no opináis y os ponéis tímidas y perezosas me cabreo y empiezo a cagarme en todo!! Sed generosas, que por algo sois las #bestreaders.

#YoLeo #OpinionBazaar


Un beso a todas

Lula P.

domingo, 7 de junio de 2015

Un vestido verde

Hay quien lo ve azul, pero en realidad es verde. Verde agua.


Ya nadie lleva vestidos así. Vestidos anti-Spanx. Sinceridad brutal.


Yo quiero uno igual solo para ir desnuda con él puesto mientras paseo por mi casa.

Nos ponemos tantos vaqueros, zapatillas y camisetas de algodón que se nos ha olvidado soñar con la ropa. Ponerse guapa es muy difícil. Mucho. Saber arreglarse es un arte que pocas dominan. 

Yo no me arreglo. No me 'produzco', como dice mi marido ("Uy, qué 'producida' vas hoy, qué raro, qué te pasa?". Y cuando lo intento siempre lo hago mal.

Lo desesperante es que sólo me doy cuenta cuando me miro por última vez al espejo, antes de salir de casa. Ahí es cuando me veo y pienso, ya estás otra vez, so tonta, otra vez taaaaan 'de municipio'. 

La mayoría de mujeres confunde arreglarse con disfrazarse, cuando es precisamente todo lo contrario. Inspírate en ti misma y coge prestado sólo lo que te haga sentir bien. 

Y si aún así no lo sabes, no pasa nada. Respira, porque buscarse a una misma es complicado, ya no digamos encontrarse. Para eso siempre nos quedará Kate Young, que ella siempre sabe de todo más y mejor. 

Alguien capaz de mantenerse tantos años rubia platino solo puede ser una mujer sabia y superior. Deja que te ilumine con su nuevo libro, Dressing for the dark, cientos de páginas sobre cómo aprender a arreglarse saliendo de la zona 'municipio'.

Pero volvamos a ella, que es verde agua.







Era 1983, pero esos vestidos parecen de los años 30. Piden a gritos joyas, wisky y dinero, mucho dinero.



Hubo un tiempo, hace mucho, en que Michelle no comía ni bebía, sólo respiraba. No lo digo yo, lo ha contado ella misma, que perteneció a una secta, los respiracionistas, gente loca que creía que el ser humano no necesita alimentarse, just breathe!!!



Va de blanco, porque sabe que la inmensa mayoría de las mujeres cuando más guapas estamos es cuando vamos de blanco. 


Y esas gafas en color topo, con esos cristales ahumados. Sabéis que la queréis. Y yo.


Las uñas tan largas sólo sirven para una cosa.


Y si aún no tenéis bañador, es que no os habéis enterado de la película.


Michelle Pfeiffer es la actriz más guapa del globo terráqueo. Mi amigo Marcos lo sabe y la ama tanto como odia los gerundios de posteridad.

Un beso a todas. 

Lula P.

PD: Evitaos las lágrimas, no googleeis "Michelle Pfeiffer 2014" . 

lunes, 1 de junio de 2015

En femenino

Nenas, así se hace una revista femenina. ASÍ:



No soy lectora de revistas dirigidas a la mujer, pero leo muchas hechas para los hombres.

Siempre me irrita pensar que mientras en "las nuestras" me hablan de las ocho maneras de llevar el amarillo canario en "las de ellos" (al menos en las que yo leo, no todas) me escriben artículos y reportajes virtuosos que estimulan mis ganas de leerlos, de leerlos de verdad, hasta el final.

Pero últimamente me está pasando algo bonito y me he descubierto a mí misma disfrutando de revistas "femeninas".

Me gusta mucho, mucho, mucho la nueva Harpers Bazaar y el aire elevado, sofisticado e inteligente que le ha dado Eugenia de la Torriente. Y lo bien y lo digno que escriben sobre belleza.

En la HB leo hasta de sexo y esas citas 2.0 que yo nunca tendré. Pero es que lo cuentan así de bien, cojones.

Me encanta reírme con los geniales artículos de la Vanity Fair española, con esa redacción lozana, salada y lista, que se adivina también en las galerías de fotos (gracias por hacer divertido un recurso casi siempre aburrido y mercantilizado para generar páginas vistas).

Me fascina que en SModa me hablen así de Frida Kahlo y que me descubran a la vibrante Mary Charteris. 

Gracias Yo Dona, por regalarme a María Vela Zanetti.


Call me Caitlyn!!!!! Portadas como esa me reconcilian con el género.

Un beso a todas.

Lula P.

jueves, 28 de mayo de 2015

Qué mono

A veces me doy mucha rabia a mí misma. Sobre todo por dos puntos imprescindibles en la vida de toda mujer elevada y que están completamente ausentes en la mía: la música y el arte.

Me gustaría saber tocar la guitarra, el piano y el violín, pero mi desinterés por la música llega a tal punto que ni la escucho.

Lo sé, es algo imperdonable, muy de troyana, pero es lo que hay. 

Cuando era jovencita sí escuchaba alguna cosa, pero ahora... Ahora rara vez me verás poniendo música en casa solo por el placer de disfrutar de ella en mi intimidad. 

No lo hago, casi no escucho música porque con los años ha anidado en mí un gran anhelo por el silencio (ojito, anidar, anhelo y silencio en una misma frase, ojito, PALABRAZAS, ojito, ojito... que como nadie me frene acabaré hablando de Balzac y llenando mi casa de petunias).

Tanto busco el silencio que la música acaba pareciéndome ruido.

Con el arte, tres cuartos de lo mismo. No tengo ni puta idea de arte. Yo veo arte y, si me gusta, pienso "qué mono!". Lo pienso, nenas, no lo digo, que una tiene su pudor y el troyanismo se sufre en silencio.

Yo veo esto de Judith Geher-Lang y pienso quemonos todo el rato:



Judith es una artista canadiense de Toronto que se cabrea mucho si la gente utiliza en Internet imágenes de sus obras sin citar que son ella, así que...

Judith Geher-Lang, Judith Geher-Lang, Judith Geher-Lang, Judith Geher-Lang, Judith Geher-Lang, Judith Geher-Lang, Judith Geher-Lang, Judith Geher-Lang, Judith Geher-Lang, Judith Geher-Lang, Judith Geher-Lang, Judith Geher-Lang, Judith Geher-Lang, Judith Geher-Lang, Judith Geher-Lang, Judith Geher-Lang, Judith Geher-Lang, Judith Geher-Lang.


Con Jarek Puczel pienso "qué-mo-no", así, a cámara lenta. 


Yo lo miro y me impacto y siento cosas raras en la caja torácica. Pero la troyana no se achanta: "qué-mooo-noo".


Y ojo con la maravilla que hace Sean Yoro, de nombre artístico HULA.


Nenas, queeeeeeeeeeee moooooooooonooooooooo!


Este chico nació en Hawai, en la isla de Oahu, y tiene a media Nueva York embobada con esos increíbles murales que pinta en edificios abandonados mientras desafía al equilibrio sobre una tabla de surf. 

Además de murales, también hace retratos sobre pedazos de (perdón por la repetición) tablas de surf. 


Todos son rostros de mujer.

Un beso a todas. 

Lula P.