miércoles, 22 de julio de 2015

Runrunes

Todo lo que hace Jesse Kamm. Podría vestir todos los días con la ropa de esta diseñadora de California y no cansarme nunca de mí.











En HM tenían unos pantalones crudos parecidos, pero NO.







Veis la gabardina de Jesse? Pues en American Vintage tienen esta de aquí abajo también en beis. 

Me la pongo y me noto parisina. Meo torrifeles a caños. El truco: una talla más de tu habitual.


No tengo claro en qué momento dejamos de ponernos la Converse. Tampoco sé muy bien si las dejamos del todo alguna vez. Mejor, se ve que vuelven.




  Y las zapatillas de loneta blanca (y sucias). 



Otros Levis? En serio? Otros? Yes. Yes, yes. Una talla menos que los que tenía. En azul americano. Culazo.



Esos zapatos de Marant con el tacón ligeramente más bajo. Pensé que era imitación serpiente. Y no. Les falta sacar la bífida y morder. 80,s Style.




Los Alma de Acne. Todas sabemos que en beis son muy difíciles de encontrar. Así que cuando te chocas con ellos... Qué puedes hacer?



Tengo el alma por los suelos, en los pies. Qué bonito todo.

Estos botines locos de Toga Pulla:


Las japonesas se vuelven locas con Toga Pulla. Ellas prefieren esos de ahí abajo, que me encantan también, pero es que yo no soy japonesa, soy española. Si me esfuerzo un poco, sé tocar las castañuelas, de ahí los de arriba.




Las Zizi de Repetto, los únicos zapatos que usaba Serge Gainsbourg. Yo los llevo desde 2006. El primer par lo usé hasta tener que tirarlo. El segundo ya tiene tres años. Nunca jamás me canso de ellos. Ni mis pies ni yo. Tú no los tienes, pero deberías. 


Con ellos todo queda mejor siempre.


Un peto Bic Mac de JC Penney. Amigas mías, el santo grial de los petos. Ya no se fabrican, son dificilísimos de encontrar. Por eso necesitamos uno tanto, hasta las lágrimas.




Sé que muchos de los runrunes de hoy son caros. Os aguantáis. Buscad rebajas o rebajísimas.

The ganga is out there.

Un beso a todas y feliz verano.

Lula P.

miércoles, 8 de julio de 2015

Quiero ser estrella del porno

Las dos únicas cosas que me relajan son follar y cocinar. No sé meditar, no me sale. Cuando hago Pilates voy como una moto y no consigo desconectar. Con el yoga peor aún, hasta me angustio. 

Sólo consigo vaciar mi cerebro y darle al pause cuando follo o cocino. Lo curioso es que con la cocina también tengo como una especie de libido loca, igualito que con el sexo. Hay épocas en las que lo hago todo el rato y muy laboriosamente y otras en las que me muero de pereza y acabo preparando una cena rápida.




Y no, entre tanto niño, tanto trabajo y tanta mierda en las noticias no se nos puede olvidar lo importante que es pegarte varias horas de sexo lento y relajante. Lo sé, con hijos la cosa se puede complicar, pero la tele en estos casos es una aliada poderosa y perfecta. 

Si preferís la noche, os digo lo que me dijo mi comadrona después de tener a mi primer hijo: tú no te preocupes por tener al bebé durmiendo ahí al lado, los efluvios del amor son lo mejor para un lactante.


A lo que iba, el porno.

No soy consumidora habitual de porno, pero tampoco le hago ascos. Cuando era jovencita tuve épocas en las que sí veía más, aunque al final siempre acababa olvidándome o hartándome de él. 

Pero hace unas semanas el porno volvió a mí. Y de qué manera, señoritas! 

Un porno claro y didáctico, que me ha servido para recordar lo que comentaba 10 líneas más arriba, que pocas cosas hay mejores que una sesión de dos horas de sexo fisioterapéutico, esponjoso y burbujeante. 

Los vídeos de Hegre-Art son la trufa blanca de la carta.




Me refiero en concreto a los centrados en masajes sexuales. Los hay de mujer a hombre y de mujer a mujer. Me sorprende que no he encontrado ninguno de hombre a mujer, aunque ya os digo que los he descubierto hace poco y aún ando bisoña en el asunto.

¿Habéis hecho alguna vez una receta siguiéndola en video a través del IPad? Pues lo mismo. Tú coges, tumbas a tu pareja y te pones la tablet cerca mientras intentas imitar los movimientos de la masajista que sale ahí, una diosa Shiva de cuatro brazos. Qué digo cuatro, yo veo mínimo ocho manos!




Esmérate. Concéntrate. Ve a por la matrícula de honor.




Si no tenéis tanta confianza con la pareja, siempre podréis estudiaros los vídeos en casa, muy aplicadamente, y luego ponerlos en práctica como si hubiérais nacido sabiendo eso tan gracioso y delicado que se hace en el prepucio.

Y viceversa, nenas, que yo -eso os lo puedo jurar- soy de las que dá sólo si recibe. Ya os lo he dicho, en unos vídeos el que se tumba a disfrutar es un hombre y en otros, una mujer. Hay para todos, duran algo menos de media hora y Frozen o Star Wars se pueden alargar hasta las dos.

Detrás de todo esto hay un noruego de 46 años, Petter Hegre, un fotógrafo que (según leo en una búsqueda rápida en Google) trabajó con Avedon y ahora vive en Barcelona.

Como no es plan que capen este blog por contenido sólo para adultos, os pongo las fotos que le hizo a su mujer mientras practicaba yoga. 

Imágenes bonitas y relevadoras de esa palabra mágica que lo facilita todo:

Flexibilidad.


Un beso a todas 

Lula P.

lunes, 6 de julio de 2015

¿Cuál es 'la pregunta del millón'?

¿Sabéis cuál es?

Os la cuento aquí:

http://www.harpersbazaar.es/cultura/viajes-planes/opinion-bazaar-fabulosas/la-pregunta-del-millon-armario-lula



Espero que os guste!

#OpinionBazaar #fabulosas

Un beso a todas

Lula P.

miércoles, 1 de julio de 2015

Si

Si fuera jovencísima, me haría un tatuaje.




Si tuviera 46 años, querría posar así, bella y con la piel sincera. Madura y espléndida. 



Y si sólo tenéis 20 euros para estas rebajas, podéis gastarlos en esa bonita falda de Zara. Os la pondréis tanto que no conseguiréis hartaros de ella. 



Un beso a todas.

Lula P.

miércoles, 17 de junio de 2015

Mis machotes favoritos

Me gustan los machotes. Los guapos no están mal, pero un machote es otra cosa.

Un machote te mira a los ojos cuando te habla y no hace deporte por vanidad, sino porque necesita liberar toda la testosterona que colapsa ese organismo supremo.

Un machote es un empotrador, claramente. Un empotrador es esto y esas claves se aplican a rajatabla con los machostes.

La ropa no hace al machote. Con ellos me da igual la camiseta, los zapatos o el pantalón.

Con los machotes bien vestidos me entra el tembleque malo,  pero con los quinquis lubrico igual. 

Mi machote número 1:Tom Hardy.

Lo mío con Tom es amor del fuerte desde que lo vi en 'Origen'. Creo que he visto todas sus  películas, porque con él tengo una terrible obsesión.





Nunca me canso de Tom.


Tom es el mejor actor de su generación. Mejor que Gosling y Fassbender. Tom es la puta hostia, en serio. No lo digo yo, aquí lo explican perfecta, clara y objetivamente.




Lo véis, puede hacer de cualquier cosa. Lo de 'Bronson' es una bestialidad en una peli bastante mierdera. 



A mí Tom me pone mala hasta cuando va de troyano.




Una característica común en los machotes es que no tienen dientes perfectos, a la mayoría les amarillean. Tom en esto va aún un poco más allá. La paleta de arriba la tiene ligeramente montada y los de abajo, queridas mías, los de abajo son un cuadro de Picasso.

Podría entrar en una descripción un poco más detallada, pero no voy a meterme en esos pantanos. Buscad fotos, es fácil.



Le amo.


Le amo hasta cuando se pone loco y es capaz de entrar en bucle hablando de lo mucho que le gustan los pantalones de chándal de algodón. Creo que fue en la Esquire USA,  Tom convirtió una entrevista normal en un monólogo desquiciado y genial sobre la prenda que hizo famosa Rocky Balboa. Tom es así de guay.



Mad Max es la hostia. La HOSTIA. Tom es un machote protector pero a la vez te entran ganas de abrazarle fuerte y decirle que todo va a salir bien.



Tom es un ejemplar único de machote. Es la paradoja del machote. 

Ahí lo tenéis en 'Warrior', peliculón en el que hace del hijo boxeador de Nick Nolte (gran machote en su época).



Peliculón.



Otro peliculón: 'Locke'. Una de mis películas favoritas de estos últimos años. Y eso que no sale del coche. Pero nenas, hace de mortal, de buena persona, responsable e imperfecta. Yo lo veo ahí, con todo ese agobio y me dan ganas de decirle, trae, que ya conduzco yo y luego me lo agradeces en el asiento trasero.



Yo odio a los llorones, pero hay pocas cosas más sexys y explotacorazones que ver a un machote llorar.

Aquí lo tenéis, un gran machote llorando:

Os presento a los trapecios de Tom, el cáliz de la felicidad:


Machote número 2: Matthias Schoenaerts



Me enamoré de Matías en 'De óxido y hueso' y desde entonces lo busco por todas partes.


Un machote quinqui, de la rama de los machotes primates. Básico y bueno, sin pliegues. Ay, cuánto amor me provoca.



Ahí lo tenéis con Marion, que es una intensa con mucha suerte.




Ahora está en la adaptación al cine de 'Suite Francesa'. Me da mucho miedo ver esa película, porque el libro de Irene Nemirovsky es una maravilla que recomiendo cada vez que puedo (once again) y me da que me voy a decepcionar.

Pero la veré, sólo por él, la veré.

Y machote número 3: Edgar Ramírez.

Este machote venezolano me sube la presión arterial.



Cuidado, no vayáis a ver la que hizo con Juliette Binoche,  'A corazón abierto', que es una mierda de peli.

Buscadlo en otras y disfrutad.



Y podemos seguir con la lista, aunque no es fácil encontrar un buen ejemplar de machote. 

Fassbender es uno de ellos, claro, de la rama de los machotes sofisticados, con el nivel de brutalidad más rebajado.

Y sí, la respuesta es Tom. Si tengo que elegir entre todos ellos, elijo a Tom. Si tengo que escoger entre Tom y Fassbender, elijo a Tom. Mi amigo Marcos me lo preguntó el otro día y creo que aún está en shock. Me exigió que desarrollara la respuesta.

Es fácil, a Tom lo amé primero.

Un beso a todas.

Lula P.